A todas las madres y a todas las mujeres, ¡felicidades!

Porque cada mujer, de una manera u otra, lleva en sí una forma sagrada de maternidad: la capacidad de cuidar, proteger, sostener y hacer crecer aquello que llega a su abrigo.
En sus manos hay fuerza que construye y ternura que sana. En sus palabras, inspiración. En su carácter, voluntad. En su ejemplo, una escuela silenciosa de amor, sacrificio, dignidad y grandeza.
Gracias a ese sentimiento maternal, la vida tiene refugio, la familia tiene raíz, la sociedad tiene esperanza y la tierra recibe bendiciones verdaderas.
Hoy celebramos a las madres, pero también honramos a cada mujer que cuida, guía, acompaña, levanta, protege y deja luz donde pasa.
¡Felicidades, con respeto, gratitud y admiración!
Sociedad Cubana para las Telecomunicaciones, Cubatel S.A.